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BORRADOR DEL PACTO CÍVICO DEL AYUNTAMIENTO DE TORRENT
eltorrenti.com - 08/11/2005
INTRODUCCIÓN
Torrent es actualmente una ciudad desarrollada y en cambio constante, al mismo tiempo que mantiene su tradición, una ciudad hecha con el esfuerzo de todos los ciudadanos y ciudadanas. La transformación y evolución de los últimos años resulta evidente: modernización, mejoras en las comunicaciones, desarrollo urbano, espacios de recreo y esparcimiento, ofertas deportivas, culturales, comerciales y un tejido asociativo y solidario en alza. Entre todos hemos creado nuestro espacio urbano que debemos cuidar y en el que estamos obligados a convivir con libertad, responsabilidad y compromiso para mejorar el bienestar y la calidad de vida de la ciudadanía.
La necesidad de mejorar la convivencia a través del impulso y promoción de una cultura ciudadana basada en los valores cívicos, es cada vez más sentida y priorizada por la mayoría de los torrentinos y torrentinas. El Ayuntamiento de Torrent, sensible a esta demanda social y convencido de la importancia del civismo, la hace también suya y como respuesta crea la Delegación de Valores Cívicos encargada de implementar un Plan de Civismo que nos permita conjugar desarrollo y habitabilidad e ir conformando entre todos un ambiente de convivencia en paz, de libertad y de respeto que sea la seña de identidad de Torrent.
La cultura cívica, surgida desde el respeto a las normas de convivencia y alimentada por el deseo de los ciudadanos y ciudadanas de que ésta sea una expresión de los derechos y deberes de la ciudadanía, transforma nuestra ciudad y nos orienta a todos en el camino correcto para la construcción de un Torrent más democrático, más solidario, más comprometido, más participativo, más cuidado, más agradable y más feliz. El civismo es a la vez la materia y la energía con que se forma la cultura ciudadana que es una cultura de participación, de creación colectiva y responsabilidades compartidas, una cultura integradora que suma esfuerzos, que favorece la acción común y capacita a la sociedad para la adaptación a los rápidos cambios y retos que plantea el futuro.
PREÁMBULO
Hablar de civismo es hablar de ciudadanía, es hablar de un valor, de una virtud que es mucho más que la urbanidad. El civismo es la característica que diferencia al individuo interesado en su ciudad en función de sus necesidades particulares, del ciudadano comprometido de una forma afectiva con su ciudad y solidario con un espacio común de convivencia compartido con otros ciudadanos. La ciudad se construye con ciudadanos sabedores de que solamente desde una ética democrática, basada en el ejercicio de derechos y deberes, se puede armonizar la libertad personal y la responsabilidad solidaria, siendo esta armonía la que garantiza la paz, la libertad y la convivencia.
Los buenos modales, las normas de urbanidad son parte importante, pero el civismo es mucho más. El civismo es un sentimiento, no un formalismo. Es la ética que permite el desarrollo de una cultura de respeto a los otros ciudadanos, a la urbe, al entorno, a lo propio y a lo ajeno, a lo privado y a lo público... Una cultura ciudadana que nos hace avanzar en convivencia, aprendiendo a resolver los conflictos de la forma más beneficiosa para todos, puesto que el ser humano es una especie social que no puede vivir fuera de la sociedad.
Es inevitable el contacto entre ciudadanos y ciudad; es ineludible el debate, el intercambio, la discrepancia y la coincidencia, pues la ciudad y la ciudadanía conforman una entidad indisoluble en donde los ciudadanos hacen ciudad y la ciudad hace ciudadanos. Y es desde esta perspectiva cuando entra en juego el grado de civismo, como un compromiso de personas libres para convivir en libertad, para entender la ciudad más allá de una urbe y transformar la ciudad demográfica en la ciudad democrática.
Hay valores que no se pueden exigir, sino invitar a participar de ellos, pero el civismo es exigible, pues es la seña de identidad del ciudadano. La ciudadanía no se adquiere simplemente con un permiso de residencia, la ciudadanía se alcanza ejercitando el derecho y el deber a participar de la ciudad, en la ciudad y con la ciudad. Y una ciudad cívica no se puede permitir que una parte de sus residentes no alcance la condición de ciudadanía.
Podemos afirmar que Torrent es una ciudad con un suficiente nivel de civismo, pero también somos conscientes de cómo las conductas incívicas de una minoría alteran la convivencia y habitabilidad del resto de ciudadanos y ciudadanas, a la vez que deterioran y deslucen la ciudad que con tanto esfuerzo hemos construido entre todos. Ocurre esto con el deterioro intencionado del mobiliario urbano y zonas de uso público como jardines y parques, la suciedad gratuita en calles y plazas, la eliminación incorrecta de basuras y residuos, presencia de excrementos de animales en la vías públicas, falta de habilidades para la resolución de conflictos interpersonales y déficit de amabilidad, incumplimiento por parte de peatones y conductores de las normas de circulación con el consiguiente perjuicio de la movilidad, pintadas en fachadas y otras estructuras urbanas, consumo de bebidas en la vía pública y perturbación del descanso de los ciudadanos producido por ruidos, música y gritos de algunos individuos en lugares y horas intempestivas, así como conductas antisociales y molestas para el resto de la ciudadanía.
Mejorar el grado de civismo y avanzar en cultura ciudadana es responsabilidad de todos. Es la responsabilidad compartida entre administración y administrados, entre Ayuntamiento y ciudadanos, la que ha de movilizar a todos para iniciar, planificar y desarrollar las actividades encaminadas a potenciar las conductas cívicas y corregir las incívicas, creando escenarios y climas que faciliten el civismo y dificulten lo contrario.
La responsabilidad anteriormente señalada obliga a un compromiso de todos por el civismo en Torrent, un compromiso manifiesto por parte del Ayuntamiento, partidos políticos, movimiento ciudadano y asociaciones ciudadanas de toda índole (vecinales, juveniles, deportivas, culturales, tercera edad, voluntariado, religiosas...), entidades educativas y comunidades escolares, organizaciones empresariales y comerciales, sindicatos y medios de comunicación locales
El compromiso permanente de toda la ciudadanía será el impulso que permitirá la puesta en marcha de un Plan Integral de Civismo para Torrent, que a través de esfuerzos y trabajos en materias de promoción, de educación, de prevención, de normativas y reglamentación, de vigilancia, de control y de rehabilitación, sea capaz de avanzar en cultura ciudadana como expresión máxima de civismo. El Plan Integral de Civismo no es posible sin la participación activa de los actores capitales del mismo, que somos todos los torrentinos y torrentinas, pues la ciudadanía se crece en la co-decisión y en la planificación participativa, de tal modo que el ciudadano se siente cada vez más creador de su ciudad, ahonda sus lazos afectivos con la misma y es capaz de mantener un equilibrio entre sus derechos y sus responsabilidades.
La sostenibilidad del Proyecto Cívico, al igual que cualquier obra, requiere de unos fuertes cimientos que lo hagan estable y duradero. Estos cimientos han de lograrse con la elaboración de un Pacto por el Civismo en Torrent, acordado, consensuado y ratificado por todas las entidades anteriormente señaladas (administradores y administrados). Este Pacto Cívico, además de representar un compromiso individual y colectivo por las instituciones firmantes, supone el primer paso fundamental para el Proyecto Cívico en Torrent, pues concierta entre todos el marco conceptual del civismo en Torrent, expone sus principios inspiradores, y determina la estructura marco, así como objetivos y líneas estratégicas a desplegar por el consiguiente Plan Integral de Civismo, aglutinando la participación ciudadana, la corresponsabilidad global y la eficiencia de los servicios municipales como herramienta básica de trabajo.
PACTO CÍVICO
Es por esto que los abajo firmantes, en representación de sus respectivas entidades, seguros de la necesidad de profundizar y avanzar en una cultura cívica para nuestra ciudad, conscientes de que es necesaria la transformación de individuos en ciudadanos, y conocedores de que un proyecto cívico debe nacer desde el compromiso global, la co-responsabilidad y la participación ciudadana, suscribimos el siguiente Pacto por el Civismo en Torrent:
1.- Declarar el civismo como la virtud, el valor y la ética individual que hace posible la habitabilidad, la convivencia y una ciudad más amable, y se traduce en las pautas de comportamiento que nos permiten vivir en paz y libertad, respetando a los otros, a nuestra urbe y al entorno natural.
2.- Reconocer el civismo como la ética mínima que cualquier ciudadano demócrata debe suscribir. Mínima, para que pueda ser aceptada por todos, sea cual sea su religión, procedencia o ideología. Ética, porque sin normas morales es imposible convivir en paz y respetando la libertad de todos.
3.- Aceptar que el civismo comporta generosidad, implica anteponer el bien común a nuestros intereses particulares y ceder en algunas ocasiones derechos para un mayor bienestar colectivo.
4.- Admitir que la cultura cívica respeta la diversidad y la multiculturalidad, y las reconoce como recursos para mejorar la ciudad, apostando por la integración frente a la asimilación, por la acogida frente a la exclusión y por la apertura ante la marginación. Una cultura ciudadana activa debe ser tolerante con las diferencias pero intransigente con las desigualdades, pues las diferencias son derechos y las desigualdades son injusticias.
5.- Reconocer que el civismo nos compromete, nos implica y nos empuja a ser actores participativos de una obra común y vital como es Torrent, favoreciendo el diálogo ante el monólogo y el debate ante la crispación, potenciando las relaciones interpersonales ante la indiferencia y capacitándonos para poder ejercer nuestro derecho a la libertad individual sin perjuicio de nuestra responsabilidad solidaria.
6.- Considerar nuestra ciudad de Torrent como el espacio mutuo que cubre nuestras necesidades básicas, afectivas, intelectuales y sociales; además del escenario donde cada día se experimenta y se pone en juego la democracia, los derechos humanos y la cultura ciudadana.
7.- Admitir que Torrent es más que jardines, calles, plazas, edificios e instituciones. Es sobre todo ciudadanía, hombres y mujeres que se esfuerzan en realizar su proyecto vital en ella.
8.- Concebir Torrent como una densa mezcla de sentimientos, de estados de ánimo, de tradiciones, de culturas, de lugares, de signos y de valores que le confieren su identidad. Y entender que en esta identidad interviene de forma inexcusable el civismo, la cultura ciudadana, la ética..., porque sin ellos nuestra ciudad es solo urbe, la sociedad es solo gente, el ciudadano es solo individuo y la democracia es solo demografía.
9.- Priorizar como necesidad de primer orden el fomento, promoción y educación de los valores cívicos a toda la ciudadanía, para conseguir una ciudad más amable, más humana y más acogedora, fundamentada en una cultura ciudadana como seña de identidad de Torrent
10.- Comprometerse para certificar a la ciudadanía de Torrent un proyecto integral de civismo de forma permanente y garantizando su continuidad, especialmente por todas las formaciones políticas que tengan actualmente, o fueran a tener en un futuro, responsabilidades en el gobierno municipal
11.- Reconocer la cultura cívica como el ejercicio de los derechos y deberes tanto individuales como colectivos de los ciudadanos, sabiendo que los derechos de una parte de la ciudadanía no son posibles sin los obligaciones de la otra parte.
12.- Informar a la ciudadanía de sus derechos y obligaciones a través de la elaboración y difusión de la Carta de los Derechos y Deberes de los Ciudadanos.
13.- Velar por los derechos de los ciudadanos con las pertinentes garantías de independencia y objetividad, a través de la creación, promoción y difusión de la figura del Defensor del Ciudadano.
14.- Implicarse en un civismo activo, dinámico y militante a favor de los valores cívicos. En un civismo de participación ciudadana que exige esfuerzo, compromiso, colaboración y responsabilidad de todos, tanto a nivel individual como colectivo, de administración y administrados, de ciudadanos asociados y no asociados.
15.- Fomentar la conciencia de que la ciudad de Torrent la formamos todos, que es nuestra casa común tanto en el uso y disfrute diario como en su planificación, estructuración y desarrollo. Trabajando y velando todos para un correcto uso de espacios y bienes públicos, para mantener una ciudad cada vez más limpia, cuidada y habitable
16.- Favorecer la colaboración activa de los torrentinos y torrentinas por una ciudad compartida, con objeto de enriquecer al máximo nuestro proyecto de ciudad y potenciar aquellas iniciativas que ayuden a difundir la participación y los valores cívicos entre la ciudadanía. Pues, sin duda, es el civismo uno de los proyectos que más se benefician de una democracia participativa
17.- Comprometerse para que todas las instituciones y entidades representadas en este Pacto Cívico profundicen permanentemente en el ejercicio de valores cívicos y sirvan de modelos ejemplificadores y educadores para el resto de la ciudadanía. Y trasladar este compromiso a la esfera individual, familiar y privada de cada uno, sabiendo que la mejor manera de educar en valores cívicos es por medio del ejemplo.
18.- Desarrollar el Plan Integral de Civismo en Torrent en el que estén implicados y participen de forma coordinada Ayuntamiento y ciudadanía, con el objetivo de conseguir un Torrent en convivencia, mas habitable, más comprometido y más respetuoso; a través de esfuerzos y trabajos en materia de promoción, de educación, de prevención, de reglamentación, de vigilancia, de control y de rehabilitación en valores cívicos.
19.- Promocionar y desplegar en Torrent un clima que facilite, favorezca, gratifique y potencie las conductas cívicas, a la vez que dificulte, impida y entorpezca los comportamientos incívicos.
20.- Convenir la importancia capital que tienen las medidas educativas encaminadas a la formación en ciudadanía y en valores cívicos. Para lo cual es necesario que nuestra ciudad se transforme también en una ciudad educadora que reconozca, ejerza y desarrolle, además de otras, funciones educadoras cívicas desarrolladas principalmente en el ámbito escolar, pero sin olvidar el terreno formado por la familia, los movimientos ciudadanos, los entes locales y otras estructuras asociativas.
21.- Reconocer las normas y ordenanzas municipales como garantizadoras de la convivencia ciudadana y armonizadoras de los derechos y deberes de todos; y asumir su obligado cumplimiento como una manifestación principal de comportamiento cívico.
22.- Desarrollar una Ordenanza Municipal de Civismo que aglutine y unifique las reglamentaciones que en materia cívica se desarrollen en el Plan Integral de Civismo
23.- Acordar la necesidad de articular medidas rehabilitadoras dirigidas a reeducar determinadas conductas incívicas, y que deben ser contempladas en los aspectos sancionadores de la Ordenanza Municipal de Civismo
DISPOSICIONES FINALES:
Primera.- El presente documento, consensuado y suscrito por las entidades abajo firmantes, se someterá a aprobación del Pleno de este Ayuntamiento.
Segunda.- Entendiendo la necesidad de ampliar el compromiso cívico al resto de la ciudadanía, este documento una vez aprobado por el Pleno Municipal, será difundido para la adhesión voluntaria a título individual de todos los ciudadanos y ciudadanas de Torrent.
Fecha de Actualización: 20/01/2007